viernes, 6 de mayo de 2011

LA CORRUPCIÓN ES INCOMPATIBLE CON LA IZQUIERDA

Constancia ante el Comité Ejecutivo Nacional

Durante los pocos años de existencia del Polo Democrático Alternativo hemos trabajado, con alto nivel de compromiso, por la construcción del PDA como una opción política nueva de cambio para el país, perfilada por los contenidos de izquierda plasmados en el ideario de unidad; sólidamente fundido con las realidades y dinámicas del movimiento social; organizado como un partido de tendencias, como lo señalan los Estatutos; que interprete acertadamente la realidad interna e internacional y la tenga como referencia permanente para su acción política; y que su comportamiento en el Estado, en la dinámica social y en la vida interna del partido responda a inequívocos criterios de honestidad y transparencia.

Resaltamos el elemento ético, porque es el aspecto en el cual queremos hacer énfasis en esta reflexión.

En una primera etapa del Polo, el caudillismo de reconocidas figuras del partido, con su inherente comportamiento equívoco, indisciplinado y disolvente le hizo bastante daño al posicionamiento político del partido en la opinión, a sus posibilidades coyunturales como opción política y en general a la estrategia de gobierno y poder de la democracia.

Simultáneamente y en razón a que el partido tuvo origen en la convergencia amplia de múltiples dinámicas y experiencias de la democracia, el PDA fue permeado por la cultura pragmática del viejo bipartidismo que, con especial énfasis en el periodo del Frente Nacional, redujo la política al lucrativo ejercicio, personal o de grupo, de la distribución y manejo de la burocracia, de los dineros públicos y de las partidas presupuestales, como fuente de enriquecimiento, de ascenso social  y de reproducción del poder. Esta herencia clientelista se fortaleció y controló el partido, en administraciones territoriales alcanzadas con el aval del Polo que, sin desconocerles algunos logros en el campo social, se distanciaron en lo programático, organizativo y ético de los lineamientos básicos del partido. Lo sucedido en Bogotá el pasado 10 de abril, en la elección de las Coordinaciones Locales, es la última muestra de cómo operan las maquinarias clientelistas en el PDA: violación de los estatutos por la mayoría  del CEN, trasteo de votos, mediatización económica de la elección, injerencia concertada de otros partidos, presiones y engaños sobre los electores, incidencia determinante de los contratos, puestos y partidas presupuestales en los resultados electorales, entre otras prácticas, constituyeron el denominador común de listas patrocinadas por espacios que se mueven en la órbita de la administración. 

Las prácticas clientelistas contribuyeron a desgastar la imagen del Polo y la estrategia de la democracia en una coyuntura interna e internacional altamente favorable para las fuerzas de la izquierda.

El tema de la ética no puede ser reducido a la discursividad moralista que agencian algunos sectores del régimen para perpetuar en el poder un modelo de economía, sociedad y Estado que riñe con la dignidad humana y con la supervivencia de la naturaleza. Tampoco puede reducirse a la ética la estrategia de la democracia. Pero lo que si debe quedar absolutamente claro es que la corrupción es incompatible con la izquierda.

Naturaleza estructural de la corrupción

Para el capital, la corrupción es inevitable, es de su esencia, es compatible con su estrategia económica y política, aunque haya que “reducirla a sus justas proporciones”, como alguien lo señalara. Es una forma más de la acumulación del capital. Forma de acumulación que ha sido particularmente evidente en Colombia en las últimas cuatro décadas, en las que se expresó con las más perversas y criminales formas de ingerencia de los dineros del narcotráfico en la economía privada y pública y en el ejercido de la política y del poder. Esta es la lógica del capital, de sus formas de acumulación y de sus saltos y acomodos en las reglas de competencia y  competitividad establecidas por el capitalismo en su fase de globalización neoliberal.

Contra ese modelo económico, social, político, cultural, ambiental y ético nació el Polo, como un esfuerzo para darle salida a la crisis irreversible del régimen. Ese propósito solo puede lograrse desde la izquierda y con un modelo alternativo en lo económico, social, político, cultural, ambiental y ético que articule la lucha, la movilización, la organización y la institucionalidad de la democracia, a la construcción de un nuevo orden, de unos nuevos valores, de una nueva sociedad.

Por eso para la izquierda la lucha por ese nuevo orden es inseparable de la lucha contra la corrupción. La corrupción no solo es ajena a la izquierda, sino que al actuar a su interior, sirve y refuerza los intereses objetivos del régimen y además mina, desvía,  corrompe y descompone los valores alternativos y la voluntad y el compromiso transformadores de las comunidades y de sus organizaciones.


Un compromiso claro contra la corrupción

Nuestro compromiso de siempre al interior del partido, contra la corrupción y el clientelismo, ha estado inspirado en estos criterios  y seguirá estándolo hasta lograr que la acción política de la izquierda se realice con absoluta transparencia. Así lo hemos señalado desde el comienzo, de manera enfática y reiterada en diferentes instancias, oportunidades y documentos en estos años de la vida del partido.

Para evitar interpretaciones equívocas, queremos dejar expresamente señalado que el clientelismo es la  expresión de la corrupción en el ejercicio de la política y que de ninguna manera la vinculación laboral, por si misma, cabe dentro de esas prácticas cuestionables. Defendemos de manera irrestricta y legítima el derecho al trabajo que, de acuerdo con los méritos y la transparencia y sin interferencias politiqueras, las administraciones de izquierda están obligadas a garantizar, en condiciones dignas, a todos los ciudadanos, incluidos los que simpatizan o militan con nuestra causa.

No desconocemos que dentro de las prácticas del régimen para combatir la izquierda y la oposición están incluidas todas las formas de acción, desde las prácticas criminales hasta la estigmatización, la mentira y la calumnia ejercidas a través de sus  medios de comunicación. Pero esta realidad no puede llevarnos a la simplicidad de afirmar que toda investigación que comprometa a un dirigente del partido forma parte de la estrategia de desprestigio del régimen. Si al interior del partido no se hubieran expresado prácticas de corrupción y clientelismo se hubiera dificultado la acción del régimen para desprestigiar y debilitar el partido por razones éticas. El Polo deber exigir que se adelanten las investigaciones contra toda persona comprometida con presuntos hechos de corrupción y que se lleven hasta sus últimas consecuencias y con más razón debe hacerlo cuando esas investigaciones impliquen a militantes del partido.

Sabemos que toda investigación por hechos que presuntamente comprometan la transparencia de miembros del partido y especialmente de personas con un significativo reconocimiento de opinión, afecta no solamente al investigado, sino que compromete también la imagen del PDA. Es por ello que reclamamos de los órganos competentes, con el respeto de todos los derechos procesales, que se aceleren las investigaciones por presuntos actos de corrupción que hoy se adelantan y comprometen personas vinculadas al Polo. Así mismo, exigimos fortalecer la capacidad investigativa y sancionatoria, de la Comisión Nacional de Ética del Partido, su autonomía, su reconocimiento institucional y el acatamiento de sus decisiones por las instancias e integrantes del Polo, para que en el terreno ético, que es diferente a la competencia jurídica de los entes institucionales del Estado, pueda proteger al partido  de prácticas de sus militantes que se aparten de la ética y mantener resguardada la imagen pública del partido.

 Una tesis peligrosa

Hacemos esta exigencia, porque lo que de ninguna manera puede imponerse en el Polo, es la tesis que ha venido abriéndose paso, según la cual mientras los entes institucionales del Estado no produzcan los fallos  y estos no se encuentren debidamente ejecutoriados, el partido, a través de su comisión de ética no puede adoptar medidas mínimas de protección de su imagen, como la suspensión provisional de la militancia, cuando la evidencia de hechos, indicios graves o pruebas comprometan la responsabilidad del investigado. Tesis que en el caso de la suspensión provisional del senador Iván Moreno fue defendida por la mayoría del Ejecutivo Nacional. Las decisiones de la Comisión de Ética son actos eminentemente políticos, encaminados a proteger el partido. Son actos de valoración del comportamiento político de los afiliados y las afiliadas frente al Ideario y a los Estatutos que, con un procedimiento determinado y un debido proceso, conllevan sanciones, absoluciones o medidas preventivas.

Esta tesis de reducir lo ético a lo jurídico resulta peligrosa para el partido porque lo somete a asumir, indefinidamente en el tiempo,  el costo político de conductas individuales de algunos de sus integrantes.

Pero es más, se trata de una tesis, tras la cual se ocultan intereses de la pragmática política, que termina conciliando con la impunidad, conocida la ineficiencia o mediatización de la administración de justicia del Estado. Al interior del partido tenemos casos en los que después de dos o más años de haberse producido el fallo de primera instancia no se ha resuelto su apelación o en los que por vencimiento de términos ha operado la caducidad del proceso o de la acción penal. Como si nada hubiera pasado, los tenemos actuando hasta en el CEN.

 Plenas garantías procesales

Lamentamos la situación personal del Senador Iván Moreno Rojas, ante la cual el partido está obligado a exigir y vigilar el pleno respeto de todos sus derechos procesales para que pueda adelantar su defensa con absolutas garantías. Acataremos el fallo que en estas circunstancias profiera la Corte Suprema de Justicia. Pero solicitamos simultáneamente que, ante la gravedad de los hechos conocidos, el Senador Moreno renuncie a la reposición presentada contra la decisión de la Comisión Nacional de Ética o que ésta resuelva negativamente la reposición, para que quede en firme la suspensión provisional de la militancia del Senador en el partido.


En relación con la suspensión ordenada por la Procuraduría General de la Nación en contra del Alcalde Mayor de Bogotá Samuel Moreno Rojas, solicitamos a la Comisión Nacional de Ética del PDA suspenderle provisionalmente la afiliación al Polo y al Alcalde le pedimos presentar renuncia al cargo para evitar un mayor desgaste político del partido.


Vamos al Tercer Congreso Nacional del Polo

A pesar de las dificultades actuales, el Polo sigue siendo la opción de gobierno de la izquierda y el único partido de oposición al régimen. Así lo reconocen los sectores más sensibilizados de la democracia. Nuestra obligación es reposicionar y fortalecer el partido. Esa es la tarea que tenemos hacia el Tercer Congreso Nacional y su Foro Ideológico previo. Aquí no podemos hacerle el juego a la ofensiva ideológica del régimen y de sus medios para desmotivar la opinión frente al partido, ni pueden tener eco actitudes pesimistas que van a hacerle más daño al partido. La estrategia es avanzar hacia el Tercer Congreso para corregir los errores del pasado y defender en él, con una favorable relación de fuerzas, las tesis esénciales fundantes del partido. El Polo es pues una necesidad imperiosa para la izquierda y la democracia y nuestra obligación es avanzar desde ya en el reposicionamiento político y organizativo del PDA.


ALBERTO TÉLLEZ IREGUI
Comité Ejecutivo Nacional
                                                                                                    

Bogotá D.C., 3 de mayo de 2011


lunes, 11 de abril de 2011

DECLARACIÓN FRENTE A RESOLUCIÓN 053 DEL CEN

Frente a la resolución número 053 expedida por el Comité Ejecutivo Nacional el 4 de abril pasado, queremos hacer las siguientes manifestaciones:
1.    
  Durante más de seis meses, los sectores de la almendra y la periferia de la administración distrital intentaron desconocer los estatutos, abriendo a la libre participación, la elección de la Coordinadoras Locales del partido en  Bogotá. Pero durante ese tiempo no encontraron el respaldo para hacerlo. El Comité Ejecutivo Nacional y el Comité Ejecutivo Distrital produjeron sendas resoluciones ajustadas a los estatutos y en su desarrollo el CED expidió un instructivo que fue concertado entre las distintas corrientes y en torno al cual desde ese entonces se desarrolló la campaña de la elección de las Coordinaciones Locales.
2.      El Comité Ejecutivo Nacional, en reunión del 4 de abril de 2001 aprobó, por mayoría, una resolución que autoriza a votar en las elecciones de las coordinaciones locales y municipales a cualquier persona que presente un desprendible del talonario de afiliación, un desprendible de adquisición del bono, o que diligencie el formato al momento de votar. Con ello se rompen las reglas de juego establecidas en el instructivo de Ejecutivo Distrital.

3.      Dicha resolución viola los artículos 27 y 28 de los estatutos del PDA y la resolución expedida por la Dirección Nacional el 4 de febrero, los cuales obligan  a que la elección de las coordinadoras locales y municipales se realice en asambleas de afiliados y afiliadas que constituyen “…cuerpos políticos deliberativos y decisorios en su ámbito propio”.

4.      Al autorizarse que se vote con un desprendible del formato de afiliación o con el desprendible de un bono, que no implican afiliación al partido, se está autorizando la participación en la elección de personas no afiliadas al Polo. Esto ya sucedió anteriormente, cuando para eludir la afiliación los electores solamente llenaban el desprendible y procedían a votar. Así mismo, al autorizar que la persona pueda votar diligenciando el formato en la mesa, se esta rompiendo el sentido asambleario de los estatutos y se reduce la jornada a un simple evento eleccionario abierto.

5.      Con dicha resolución no solo se vulnera la autonomía del Comité Ejecutivo Distrital, sino que se cambian las reglas del juego 5 días antes de las elecciones, generando el caos en la dinámica de preparación de la jornada del 10 de abril, congelando el censo de afiliados y afiliadas y reversando la dinámica de organización local del partido que se venía adelantando.

6.      Resulta evidente que con esta resolución se facilitan aún más las condiciones para que esa elección sea interferida por beneficiarios políticos de puestos, contratos y partidas presupuestales otorgados durante los 3 años de la actual administración distrital.

Una elección abierta resulta enriquecedora para la democracia, cuando el evento está libre de interferencias que limiten la voluntad del elector y la transparencia del proceso, lo contrario empobrece la democracia.
7.      Gran parte de los elegidos y elegidas a las direcciones locales del partido, con el procedimiento establecido por la resolución del CEN, probablemente respondan más que a un propósito de organización del partido, al interés de conformar desde las localidades aparatos electorales para los comicios de octubre de este año y para las elecciones del 2014. Por ello, una vez se conformen las listas para las Juntas Administradoras Locales, las coordinadoras locales van a verse reducidas y debilitadas por la deserción de muchos de sus integrantes, como ya sucedió en el pasado. Con estas reiteradas prácticas clientelistas se le sigue haciendo daño al partido.

COLECTIVO VAMOS POR LOS DERECHOS

Abril 5 de 2011.

viernes, 1 de abril de 2011

COMISIÓN DE ÉTICA SUSPENDIÓ AL SENADOR IVÁN MORENO ROJAS


El 3 de marzo de 2011 la Comisión de Ética, respetando el debido proceso y después de tres meses de estudio del caso, decidió: “Suspender a IVÁN MORENO ROJAS como miembro del polo Democrático  Alternativo por tres meses, prorrogables por otro tanto, mientras concluye la investigación que en su caso adelanta la Comisión Nacional de Ética y Garantías del PDA.” Con posterioridad a esa decisión el inculpado presento al CEN y a los medios algunos oficios contradictorios.

Manifestamos en su momento nuestro absoluto desacuerdo con los 7 parlamentarios del Polo que con su voto ayudaron a elegir como Procurador a un fundamentalista de derecha que difícilmente puede garantizar la objetividad e imparcialidad.

Reconocemos igualmente que cuando el PDA se posicionó como una alternativa política real de cambio, se convirtió en el objetivo de una campaña del régimen para desprestigiarlo y dividirlo, recurriendo para ello a todos los procedimientos y prácticas a su alcance.

Hubiera sido difícil para el régimen y sus medios de comunicación, avanzar con eficacia en su estrategia contra el Polo, si desde el propio partido no se le hubieran facilitado las condiciones. Se le dio la oportunidad con Lucho y Petro, quienes en su paso por el Polo le hicieron daño al Partido. Pero también se le allanó el camino cuando al interior del PDA se impuso y fortaleció una visión pragmática, electoral y clientelista de la política. 

Cabe destacar que en diferentes oportunidades se pidió al Comité Ejecutivo Nacional realizar un profundo y sustentado debate sobre el tema programático, político y ético de la administración en Bogotá y hasta llegó a nombrarse una comisión para interlocutar con el Alcalde, todo esto sin resultados positivos por ausencia de voluntad política para abocar el tema.

Para resaltar que la decisión de la Comisión  lleva implícito un debate de mucho fondo político, desligado de cualquier propósito o interés personal, es importante señalar que la corrupción es inherente al capitalismo, como quiera que representa una de las múltiples formas de la acumulación individual y por ende resulta incompatible con la izquierda.
Apoyados en las anteriores consideraciones, respaldamos el auto proferido por la Comisión Nacional de Ética, con el cual se abre un nuevo camino en el Polo y se le indica al país que si hay órganos de control en el partido.

Nuestro apoyo obedece, entre muchas otras, a las siguientes razones:

Con la solicitud de suspensión presentada por el Representante Iván Cepeda y el auto de la Comisión, no está en juego simplemente un problema jurídico y personal, sino que se aboca un hecho político que desde tiempo atrás viene  lesionando gravemente la imagen y credibilidad del Polo ante la opinión. Lo que está en juego es el Partido y lo que él significa para la democracia en esta coyuntura. La percepción de la opinión, con fundamento o si él, es que hay prácticas en la administración distantes de los criterios de transparencia que deben guiar el ejercicio de una gestión alternativa. Esta disociación entre el Partido y la opinión le ha hecho y le sigue haciendo daño al Polo.  

Para el Partido resultó más costoso guardar silencio frente a confesiones e indicios materiales y testimoniales que vinculan al investigado y en los que se fundamenta el proceso sumario y el pliego de cargos de la Procuraduría, que haber reconocido a tiempo su existencia, procediendo a suspender provisionalmente la afiliación del investigado. Suspensión que no puede entenderse como una condena o sanción anticipada, sino como una medida transitoria para impedir que se siga afectando la imagen del Partido. Si el inculpado resultare absuelto, como lo esperamos, la suspensión habrá impedido mayores daños para el Polo y éste y el investigado saldrán fortalecidos. Si el fallo resultare adverso procederá la sanción de expulsión del inculpado, pues quien se aparta de la ética en el Partido tiene que asumir el costo de su conducta personal. 

Por supuesto que hay que exigir el debido proceso, pero un hecho político que afecta gravemente al PDA y a la democracia, no puede eludirse reduciéndolo a un debate jurídico sobre si con la apertura de cargos se debe o no aplicar una medida provisional, o si el partido sólo puede tomar decisiones cuando se produzca un fallo y éste se encuentre ejecutoriado.

A quienes consideran, en este caso tan lesivo para el Partido, que sólo se deben adoptar medidas una vez se produzca el fallo final, hay que decirles que ya para entonces el daño ante la opinión estará irreversiblemente consumado. Tarde o temprano se tendrá que reconocer que la solicitud de Cepeda y el fallo de la Comisión de Ética  benefician la estrategia del Partido y de la democracia.

A pesar de no ser este un problema simplemente jurídico, creemos que la suspensión provisional con la apertura de cargos, que presupone indicios graves, es procedente cuando se adelanta una investigación por hechos de corrupción en el manejo de lo público.

Una vez conocidas las sanciones al excontralor distrital y a un exparlamentario y la apertura de cargos a Iván Moreno Rojas, el Comité Ejecutivo Nacional ha debido solicitar a la Comisión de Ética su suspensión provisional, como un mensaje a la opinión de que el Partido, en defensa de la transparencia, adoptaba esa medida para garantizar el desarrollo de la investigación, sin interferencias, que pudieran desviar el esclarecimiento de la verdad, exigiendo plenas garantías procesales para el investigado. 

Exigimos de las instancias y de las dignidades del partido el reconocimiento institucional de la Comisión de Ética, que ordenan los estatutos y el acatamiento respetuoso de sus decisiones.

Llamamos a los miembros del partido a defender estos sucesos favorables para el devenir de la democracia y los invitamos a seguir fortaleciendo el Polo, desde las dinámicas sociales y los territorios, como la opción de gobierno de la izquierda democrática.

Alberto Téllez Iregui
Carlos Alberto Benavides
Ingrid Penagos
Fabiola Piñacue
Martha L. Alfonso

Integrantes del Comité Ejecutivo Nacional.


Bogotá D.C., marzo 7 de 2011.